viernes, 25 de marzo de 2011

Carta a un fantasma (numero 23 de la lista)

Estabas por todas partes, tu olor me decía que seguías alojado debajo de la cama. En las madrugadas cuando no podía dormir eras capaz de enfrentarte a tanques de guerra, eras enorme, lo ocupabas todo. Incluso hubo una vez que me desperté pensando que estabas a mi lado, te sentía, te podía tocar. Mi querido fantasma, los ratos que hemos pasado juntos, lo que hemos llorado (reir ha sido escaso), todos los tiempos que me has robado y esa manía tuya de aparecer en todos los lugares que visitaba, mira que eres….
Te he alimentado muy bien (ahora mismo deberías tener un sobrepeso de 150 kilos de ego si pudieras medir lo etéreo), te he dejado dormir conmigo y dentro de mi, te he regalado tantos paseos, tantas canciones, tantos lamentos que seguro que ahora mismo tienes una colección insuperable de mi. Sinceramente creo que es momento de dejarte ir
Estoy cansada de tu recuerdo, siento no poder acompañarte por mucho mas tiempo, esta vez vas a tener que entrar por otra ventana, en otra casa y a ser posible que sea en otra ciudad, la verdad que no me importa donde vayas, solo me importa saber que ya NO estarás aquí.